Desmaquíllate según tu tipo de piel

Nuestra rutina de belleza está marcada por unas directrices con las que debemos ser constantes si queremos lucir nuestra mejor cara por muchos años.  El maquillaje es una de las rutinas diarias más entretenidas del día, pues la mayoría de nosotras disfrutamos frente al espejo sacando el máximo partido a nuestra belleza.  Pero este proceso que se inicia al principio del día, debe desaparecer por la noche.  Cuando llega el momento de desmaquillarnos, la pereza se apodera de nosotras y restamos importancia a este paso tan importante optando por la vía rápida: las toallitas.  Desmaquillarse no sólo se trata de una cuestión estética sino de lucir una piel sana y radiante, evitando la pronta aparición de arrugas y líneas de expresión.

DesmaquillarseComo bien sabemos, el maquillaje obstruye los poros de la piel favoreciendo la aparición del acné y de los incómodos puntos negros, impidiendo la regeneración de la piel que pide a gritos un respiro.  Y este respiro sólo se lo damos si incluimos en nuestros hábitos de belleza un desmaquillante adecuado para nuestro tipo de piel gracias a la extensa variedad de productos que existen en el mercado dispuestos a cuidar y proteger nuestra piel.

Para las pieles grasas, la opción más acertada es utilizar productos que eliminen el exceso de grasa: agua micelar, gel desmaquillante y por último el tónico facial para cerrar los poros impidiendo que se acumulen residuos.

Los productos cremosos e hidratantes, como la leche limpiadora y aceites nutritivos, aportan un extra de hidratación a las pieles secas y eliminan la sensación de tirantez tan característica de este tipo de pieles.

En las pieles sensibles es necesario utilizar productos hipoalargénicos o desmaquillantes naturales que no contengan ningún ingrediente químico para así evitar cualquier tipo de irritación en la piel o en los ojos.

Los ojos es una de las zonas más delicadas a la que debemos prestar especial cuidado a la hora de desmaquillarnos.  Es recomendable utilizar productos específicos para esta zona, pues el maquillaje que empleamos (máscara de pestañas, eyeliner, sombras) suele ser irresistible al agua.  Usar productos oleosos es la mejor opción para conseguir una limpieza completa y evitará que amanezcamos con el maquillaje aún presente.desmaquillante

Este proceso no se completa sin una buena aplicación del desmaquillante.  Un masaje circular favorece la circulación a la vez que estiramos la piel para evitar la aparición de arrugas.

Labios burgundy, tendencia de otoño

El otoño nos devuelve una vez más los imprescindibles de belleza que serán los protagonistas de nuestra paleta de colores.  El color burgundy o borgoña, un intenso granate con varias tonalidades que simulan el color de la sangre, vuelve a estar a la moda.  Una tendencia que se llevó mucho en los años 20, donde la palidez de las mujeres de la época contrastaba con el intenso color borgoña.  Pero este color no es sólo para los rostros más blancos, pues queda genial en todo tipo de pieles, también en las más morenas.

El color burgundy cobra vida propia en un rostro que no necesita nada más para lucir toda su belleza.  La clave es hacerle sentir el protagonista de nuestro maquillaje, por lo que el nude se convierte en el mejor aliado del burgundy . Es decir, una base de maquillaje con un toque de color marrón o rosado en los pómulos  que aporte naturalidad a nuestro rostro.   Si buscamos destacar nuestros labios no debemos sobrecargar otras zonas como los ojos, que quedarán ideales con una máscara de pestañas y un buen rizador para agrandar nuestra mirada.  Para un look de noche podemos utilizar algunas sombras en tonos tierra y un eyeliner que nos harán sentirnos más arregladas para la ocasión.

Tanto para un look de día como de noche, el burgundy será el toque de belleza que te dará fuerzas para comerte el mundo.  ¿Te atreves con esta tendencia?

Blanqueamiento LED para una sonrisa más bonita

¿Quién no se ha enamorado alguna vez de una sonrisa?  La sonrisa es un arma de seducción de cualquier mujer, y sentirnos a gusto con ella nos hace estar más seguras de nosotras mismas.   Unos dientes blancos, sin manchas provocadas por el café, el tabaco y alimentos que dañan nuestro esmalte, conseguirán que podamos lucir una sonrisa más radiante.   La apariencia de los dientes es una parte importante de nuestra sonrisa y es por ello que cada vez más personas recurren al blanqueamiento dental.  Con los increíbles avances de la medicina estética, quien no se siente guapa es porque no quiere.

El blanqueamiento dental LED es un procedimiento cosmético realizado por profesionales en una clínica dental.  En poco tiempo se ha convertido en una de las opciones más populares para mejorar nuestro aspecto,  ya que resulta un tratamiento cómodo y eficaz.  El tiempo mínimo de cada sesión es de 30 minutos y los resultados pueden verse al instante. Para las más escépticas, la teoría es la siguiente:  el procedimiento se lleva a cabo empleando un gel de peróxido de hidrógeno sobre la superficie externa de los dientes, la luz LED se aplica sobre el gel que ha sido colocado sobre los dientes y activa la liberación de moléculas de oxígeno blanqueando los dientes.  Los efectos no se cumplirán hasta pasadas 24 horas, por este motivo es conveniente evitar cualquier tipo de comidas o bebidas que dañen el esmalte.

El precio del blanqueamiento dental LED varía mucho según el procedimiento (número de visitas y el grado de blanqueamiento que desee lograr), pero suele oscilar entre los 300 y 1.000 euros.  Sin embargo, en el podrás encontrar tratamientos a partir de 40 euros.

Es muy importante asegurarnos de la calidad del tratamiento, apostando por clínicas de confianza y no dejarnos llevar por la primera oferta que encontremos.

La caída del cabello ¿un problema sin remedio?

La caída del cabello es un problema que nos trae de cabeza a muchas mujeres que cada temporada notamos cómo nuestro cabello se cae a un ritmo vertiginoso.  Sin embargo, no hay que alarmarse, pues la caída del cabello es un proceso natural que se experimenta reiteradamente con el paso de los años.

En otoño, caen las hojas y cae el pelo.  Es inevitable.  El cambio de estación, lejos de evitar el problema, lo intensifica más, y llegamos a pensar que a ese ritmo un día amaneceremos sin nuestra preciada melena.  No hay por qué asustarse.  Lo habitual es perder de 100 a 200 cabellos diarios, según los expertos.   Si superamos esa cifra el consejo es acudir a un médico para determinar las causas y establecer el tratamiento adecuado.  Entre las causas que más favorecen la caída están los malos hábitos alimenticios y el estrés, uno de los peores enemigos de la caída del cabello.