Desde Asia, con amor

Que el mundo de la belleza y la moda están en constante efervescencia, buscando mostrar siempre nuestro mejor yo, es algo indudable. Todos los elementos se alían para lograr este objetivo: tradición, ciencia, diseño, innovación, etc.

Tras el Contouring, Haircontouring y el Strobing, términos todos ellos creados para renombrar técnicas que se usan desde hace mucho más tiempo que estos gerundios anglosajones, llega, desde Asia, el Layering.

Si el Contouring y el Haircontouring buscan definir los rasgos del rostro empleando para ello distintos tonos de maquillaje en el primer caso y distintos tonos y cortes de cabello para el segundo, y si el Strobing consiste en iluminar la piel en puntos clave, el Layering llega desde la tradición asiática para asentarse entre nuestros rituales de belleza diarios.

Beauty tips

Autor: CMC_Photos

Esta técnica consiste en la aplicación, por capas (de ahí el nombre), de distintos sérums faciales que nos ayudarán a proporcionar a nuestra piel el tratamiento específico que necesite, adaptándose totalmente a cada rostro. Aunque suena maravilloso y fácil, tiene algunas restricciones y normas a seguir:

  • No más de tres: cierto que esta técnica trata de proporcionar a cada rostro un tratamiento personalizado, pero eso no implica que sea lícito todos los sérums que queramos. La clave para no saturar tu piel y obtener unos buenos resultados es no aplicar más de tres sérums.
  • Esperar: es necesario dar un tiempo para que la piel absorba bien cada sérum antes de aplicar el siguiente. Los expertos aseguran que, con esperar 15 segundos por cada sérum, es suficiente.
  • Por orden: como sucede con todos los productos que aplicamos en nuestra piel, es preciso saber en qué orden aplicar cada sérum. Para responder a esta duda, es necesario atenerse a dos factores: el orden de prioridad del tratamiento y la textura del sérum. En cualquier caso, la textura prevalece por encima del orden de prioridad, y aplicaremos antes los sérums ligeros que los más grasos o densos, que podrían impedir que los más ligeros alcanzasen todas las capas de la piel.
  • Dos veces al día: si decides incluir este tratamiento en tu rutina de belleza, has de aplicarlo de la misma manera que el resto de cuidados y productos de belleza, dos veces al día: por la mañana y por la noche.
  • Uno más a la familia: contorno de ojos + sérum(s)  + hidratante. Si normalmente te haces un lío con el orden de los factores para ayudar a tu piel, apúntate esta fórmula.
  • Pieles acneicas: el Layering no debería, en principio, agravar el problema de este tipo de pieles, pero si eres de las que sufre sólo con pensar en aplicarse hidratante y maquillaje, te aconsejamos que consultes primero a un especialista, pues nadie mejor que él para saber qué sérums, en qué medida y de qué forma serán los que te puedan ayudar.