Cómo lucir un buen cutis

A todas las mujeres nos gusta estar guapas: lucir un buen maquillaje, un buen peinado, vestir a la moda, etc. La verdad es que, la mayoría, somos bastante coquetas y nos gusta ir arregladas. Pero, hay algo fundamental en la belleza de una mujer: el cutis. Lucir un buen rostro, sin imperfecciones, tener una piel firme y no grasa no es algo fácil.

Fuente: Banco de imágenes Flickr/ Tonymadrid Photography

Fuente: Banco de imágenes Flickr/ Tonymadrid Photography

Nadie tiene la piel perfecta, pero existen una serie de consejos y trucos que ayudan a conseguirla. Vamos a ver cuáles son:

 Por la mañana…

Lo más importante es lavarse la cara con agua fría, no sólo ayuda a despejarse sino que baja un poco la hinchazón que se produce durante las horas de sueño. Si tienes la piel un poco grasa, es aconsejable lavarse la cara con un gel limpiador específico para este tipo de pieles. Si tienes la piel normal, no hace falta lavársela con ningún gel concreto.

A continuación, aplicaremos crema hidratante por todo el rostro y cuello (si tiene protección solar mejor), y con las yemas de los dedos aplicaremos con palmaditas rápidas el contorno de ojos sobre las ojeras.

Una vez hidratado el rostro, procederemos al maquillaje. En primer lugar, aplicaremos un corrector en la zona de las ojeras y en las pequeñas imperfecciones que tengamos. El corrector tiene que ser un poquito más claro que nuestro tono de base de maquillaje para que resalte nuestra mirada.

La base puede ser líquida, en crema o en polvos compactos. Aquí, cada una elige la que más le guste, siempre y cuando no nos pasemos con el tono. Ponerse maquillaje oscuro teniendo una piel pálida no favorece, no hay que obsesionarse con tener una piel morena, sino que hay que adecuar el tono de la base al tono de la piel.

Fuente: Banco de imágenes Flickr/ EsmeraldaSite

Fuente: Banco de imágenes Flickr/ EsmeraldaSite

La mejor manera de parecer tener un rostro descansado es no sobresaturando los ojos de maquillaje. Lo mejor es utilizar un lápiz de ojos marrón o claro y aplicarlo sólo en el párpado inferior y hasta la mitad. Hay que evitar lápices negros y con brillos y todo tipo de sombras, exceptuando las de color carne o nude. Importantísimo el rimmel, para conseguir unos ojos más grandes y abiertos.

Por último, podríamos echarnos un poco de colorete rosa en las mejillas. En los labios aconsejo no ponerse nada, como mucho, un labial para hidratar.

 Por la noche…

Después de todo el día fuera de casa, lo mejor que puedes hacer nada más llegar es desmaquillarte. Recomiendo lavarse la cara con agua fría y aplicar un gel desmaquillante específico para cada tipo de piel. Recomiendo los de la gama de Clinique (con aplicar muy poca cantidad te deja la cara totalmente limpia y tersa).

Después, es conveniente echarse crema hidratante por toda la cara y contorno de ojos y dejar que descanse la piel.

Una vez a la semana podemos utilizar un gel exfoliante para eliminar puntos negros y disimular poros, y después, aplicar una mascarilla para revitalizar la piel.

Lo que es fundamental y debería nombrarse como primera ley para conseguir una “buena cara” es dormir bien.

Desmaquíllate según tu tipo de piel

Nuestra rutina de belleza está marcada por unas directrices con las que debemos ser constantes si queremos lucir nuestra mejor cara por muchos años.  El maquillaje es una de las rutinas diarias más entretenidas del día, pues la mayoría de nosotras disfrutamos frente al espejo sacando el máximo partido a nuestra belleza.  Pero este proceso que se inicia al principio del día, debe desaparecer por la noche.  Cuando llega el momento de desmaquillarnos, la pereza se apodera de nosotras y restamos importancia a este paso tan importante optando por la vía rápida: las toallitas.  Desmaquillarse no sólo se trata de una cuestión estética sino de lucir una piel sana y radiante, evitando la pronta aparición de arrugas y líneas de expresión.

DesmaquillarseComo bien sabemos, el maquillaje obstruye los poros de la piel favoreciendo la aparición del acné y de los incómodos puntos negros, impidiendo la regeneración de la piel que pide a gritos un respiro.  Y este respiro sólo se lo damos si incluimos en nuestros hábitos de belleza un desmaquillante adecuado para nuestro tipo de piel gracias a la extensa variedad de productos que existen en el mercado dispuestos a cuidar y proteger nuestra piel.

Para las pieles grasas, la opción más acertada es utilizar productos que eliminen el exceso de grasa: agua micelar, gel desmaquillante y por último el tónico facial para cerrar los poros impidiendo que se acumulen residuos.

Los productos cremosos e hidratantes, como la leche limpiadora y aceites nutritivos, aportan un extra de hidratación a las pieles secas y eliminan la sensación de tirantez tan característica de este tipo de pieles.

En las pieles sensibles es necesario utilizar productos hipoalargénicos o desmaquillantes naturales que no contengan ningún ingrediente químico para así evitar cualquier tipo de irritación en la piel o en los ojos.

Los ojos es una de las zonas más delicadas a la que debemos prestar especial cuidado a la hora de desmaquillarnos.  Es recomendable utilizar productos específicos para esta zona, pues el maquillaje que empleamos (máscara de pestañas, eyeliner, sombras) suele ser irresistible al agua.  Usar productos oleosos es la mejor opción para conseguir una limpieza completa y evitará que amanezcamos con el maquillaje aún presente.desmaquillante

Este proceso no se completa sin una buena aplicación del desmaquillante.  Un masaje circular favorece la circulación a la vez que estiramos la piel para evitar la aparición de arrugas.