Cuida tu pelo durante el verano

Todas sabemos que, durante el verano, nuestro cabello sufre el doble, ya bien sea por el sol, la sal del mar, el cloro de la piscina y el calor, en general. Factores que provocan una gran pérdida del brillo y resecan nuestro cabello.

Para todas aquellas que sufren por cortarse el pelo, yo recomendaría sanearlo antes del verano para así, fortalecerlo y que no se viera tan debilitado durante los meses estivales. Además, no os alarméis porque está demostrado que el pelo crece más durante el verano.

También aconsejaría que no utilizarais champús aclarantes que contuvieran agua oxigenada, ni gotas de camomila natural ni champús de extracto de manzanilla. Durante el verano, el sol actúa como mecenas de luz y brillo, aclarando nuestro cabello de forma natural sin necesidad de utilizar ningún producto.

Atención para las mujeres que tenemos el cabello fino, seco o teñido: sufre más. Esto es porque como el sol reseca mucho más el pelo, provoca que este tipo de cabellos se rompan, se caigan o se encrespen más de lo habitual. Tranquilidad y que no cunda el pánico porque ahí van algunos trucos:

En primer lugar y, por mucho que nos cueste a algunas, es mejor dejar las planchas de pelo aparcadas. Suficiente daño causan las altas temperaturas y los intensos rayos de sol como para que nos achicharremos el pelo aún más. La solución está en mantener el pelo bien hidratado.

Para ello, cada vez que nos lavemos el pelo debemos aplicarnos un acondicionador desenredante e hidratante, que facilite el peinado y mantenga el pelo sano. A continuación, nos podemos echar un sérum para evitar el encrespamiento y dar brillo al cabello. También existen sérums específicos para prevenir las puntas abiertas, que yo aconsejaría dárselos una vez a la semana, al igual que las mascarillas hidratantes y revitalizantes. El día que nos demos la mascarilla, debemos dejarla actuar unos 10-15 minutos para que haga efecto y cale en nuestro cuero cabelludo, luego aclarar y peinar sin utilizar el acondicionador.

Muy importante: cuando nos lavemos el pelo, el último aclarado hacerlo con agua fría. A parte de darle más brillo y suavidad, vas a notarlo poco a poco más sano, ya que el agua fría cierra la cutícula del cabello, lo que evita que se estropeen sus fibras.

También tenemos que evitar secarnos el pelo y peinárnoslo con secador ya que lo reseca y lo quema más. Aprovechemos las altas temperaturas para que se seque natural.

En primer lugar y como algo imprescindible cuando vayamos a la piscina o a la playa y nos tiremos horas muertas tomando el sol, ponernos un sombrero. No sólo nos protege el pelo del sol, sino que además, cumple funciones tan importantes como evitar quemaduras e, incluso, insolaciones.

Cuando vayamos a la playa o a la piscina, podemos llevar el pelo húmedo desde casa o mojárnoslo antes de darnos un chapuzón. Esto hace que el pelo absorba menos cloro o sal, ya que al estar ya empapado actúa como una esponja y no absorbe más. De todas formas, antes de tumbarnos en la toalla, siempre es bueno aclararse el pelo en las duchas para librarnos de cualquier sustancia que lo pueda dañar.

Pero los cuidados del pelo no terminan al acabarse el verano. Hay que actuar y solucionar los estragos que nos ha causado en nuestro pelo.

Para ello, existen dos medidas rápidas y eficaces. La primera es la más temida por la mayoría: un buen corte de pelo. Cuesta, pero merece la pena y, si lo saneas… ¡crecerá más rápido! Y la segunda medida, ayuda a fortalecer y evitar la caída del cabello que, al comenzar el otoño comienza a incrementarse. No se trata sólo de los champús anticaída y revitalizantes, sino más concretamente, de las píldoras anticaída. Hay muchas marcas de muchas casas (unas conocidas y otras no tanto). Yo os recomiendo las VR6, Vitacrecil e Inneov, cuyos tratamientos se extienden entre 3 y 6 meses.

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