La caída del cabello ¿un problema sin remedio?

La caída del cabello es un problema que nos trae de cabeza a muchas mujeres que cada temporada notamos cómo nuestro cabello se cae a un ritmo vertiginoso.  Sin embargo, no hay que alarmarse, pues la caída del cabello es un proceso natural que se experimenta reiteradamente con el paso de los años.

En otoño, caen las hojas y cae el pelo.  Es inevitable.  El cambio de estación, lejos de evitar el problema, lo intensifica más, y llegamos a pensar que a ese ritmo un día amaneceremos sin nuestra preciada melena.  No hay por qué asustarse.  Lo habitual es perder de 100 a 200 cabellos diarios, según los expertos.   Si superamos esa cifra el consejo es acudir a un médico para determinar las causas y establecer el tratamiento adecuado.  Entre las causas que más favorecen la caída están los malos hábitos alimenticios y el estrés, uno de los peores enemigos de la caída del cabello.

Si llevamos un ritmo de vida acelerado o estamos sumergidos en una etapa de mucho estrés, la mejor opción es complementar nuestra dieta con vitaminas contra la caída durante un periodo de 3 a 6 meses.  Alargar el tratamiento puede provocar el efecto contrario.

Si la pérdida capilar está relacionada con un problema alimenticio, atajar el problema es la única solución.  Se recomienda una buena alimentación donde no falten alimentos ricos en vitamina A (zanahorias) que ayuda a producir los aceites que sostienen al cuero cabelludo; la vitamina D (huevo) ayuda al cuero cabelludo a nivel genético; las vitaminas B5 y D (yogurt) fortalecen los fotículos del cuero cabelludo.  Y por último los minerales y el hierro (espinacas) además de los frutos secos como las nueces, contribuyen al crecimiento y fortaleza del cabello.

Entre los falsos mitos para frenar la caída del cabello están el champú de caballo, un tratamiento muy discutido en los últimos años a raíz de que una conocida marca de supermercados lo sacara a la venta.  La Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) afirmó que el uso de este champú puede ser beneficioso en algunas ocasiones en el tratamiento de patologías de cuero cabelludo, pero en modo alguno tiene eficacia sobre la caída del cabello ni sobre su prevención.  Por otro lado, no lavarse el pelo para frenar su caída es rotundamente falso.  El pelo graso acelera la caída del pelo debido a la producción excesiva de grasa capilar. 

En definitiva, llevar una vida sana y evitar situaciones de angustia o estrés frenarán, en la medida de lo posible,  lo inevitable.

Imagen: Vanity Cream

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