Las manos, siempre perfectas

Aparte de la cara, probablemente las manos sea la parte del cuerpo más visible. Para cualquier encuentro, siempre las utilizamos, bien para saludar a nuestro interlocutor o para tomar un simple café en una reunión de trabajo.

Por eso siempre debemos tenerlas impolutas. Mostrar unas manos ásperas, con grietas y uñas descuidadas puede ser muy desagradable además de decir mucho de nuestra poca higiene personal.

Para conseguir unas manos perfectas tendrás que empezar por lo más sencillo: el lavado y secado. Hacerlo correctamente nos supondrá un gran avance para lograr unas manos perfectas.

Lavar las manos con jabón antibacterianoAl lavarlas tienes que tener especial cuidado en el tipo de jabón que uses. Intenta que sea antibacteriano y el agua que utilices ponla a una temperatura agradable, que no esté excesivamente caliente para que no las dañe. El lavado debe durar entorno a 20 segundos en los que tienes que frotar uno a uno todos los dedos por todas las partes posibles para que queden completamente limpios. Repite este ejercicio después de comer, tocar tu mascota, cocinar…en general siempre que consideres que tus manos hayan podido entrar en contacto con bacterias.

Si eres una mujer que a diario está en contacto con productos de limpieza, siempre, recuerda siempre, utiliza guantes para protegerlas. Son muy agresivos y dañarán de igual forma manos y las uñas.

Después de cada lavado o contacto con el agua deberás aplicar sobre las manos crema hidratante que las refrescará y hará que siempre estén protegidas por una mezcla específica para ello.

 Hidratar las manos con crema

Hay algunas manos que por las características de la propia piel están mucho más resecas que las de otras mujeres. Para esto también hay solución. Sumérgelas  en aceite de almendra o de rosa de mosqueta. Verás como en tan sólo unos días tus manos poco a poco van estando más hidratadas y abandonan la secura a la que habían estado sometidas con anterioridad.

La noche puede ser un buen momento para hidratar tus manos. Mientras tú duermes algunos productos trabajan haciendo que esta parte del cuerpo experimente cambios positivos. Aplícate vaselina sobre ellas y ponte a continuación guantes de algodón. Permanece así el tiempo que duermas y verás como en unos días, si repites este ritual cada noche, tus manos estarán más hidratadas.

Con estos sencillos consejos puedes hacer que esta parte del cuerpo tan visible en todas las ocasiones esté completamente suave y cuidada durante cualquier época del año.

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