¿Qué es el botox?

En la prensa, sobre todo en la rosa, es frecuente leer que las famosas se han hechos pequeños arreglos en el rostro sin necesidad de pasar por una operación estética. Se trata del botox, una toxina botulínica que paraliza el rostro, ideal para arreglar las arrugas que aparecen a determinadas edades. Pero hay otras utilidades médicas como el estrabismo, la migraña, las algias vertebrales o las distonías.

Botox

Pero fundamentalmente es para los arreglos faciales para lo que se tiene más en uso. Hay varias razones y es que esto supone evitar una cirugía, por lo que no es necesario un ingreso hospitalario. También es posible hacerse en cualquier época del año, sin evitar el verano como ocurre en otros tratamientos. El paciente apenas siente dolor y en cuanto las contraindicaciones son muy pocas, prácticamente inexistente. En cuanto a alergias o náuseas, se han registrado muy pocos casos con este tipo de efectos secundarios.

A pesar de no requerir ingreso hospitalario, es necesario ponerse en manos de personal especializado y cualificado, de lo contrario sí que puede haber problemas en la inserción del líquido.

El público potencias es mayoritariamente femenino. Son las mujeres las que optan por someterse a este tratamiento para acabar con las arrugas que aparecen con el paso de los años en la frente, las comisuras de los labios, o el entrecejo, aunque también sirve para elevar las cejas.

Si el resultado obtenido en una primera intervención es positivo, lo recomendable es que esperes entre cuatro y seis meses para una nueva administración. El cuerpo es sabio y sabe que se han introducido líquidos poco frecuentes en él, por lo que puede llegar a desarrollar anticuerpos, con los posibles efectos secundarios.

Algunos médicos recomiendan que el bótox comience a introducirse a los 25 años, porque si bien a esta edad aún no se tienen arrugas, sí que sirve para prevenir las que pueden aparecer en 10 años. Ya se sabe lo que dice el refrán, mejor prevenir que curar.

Ejercicios para fortalecer los músculos de la cara

Si no estás muy atenta a las últimas técnicas de belleza, probablemente desconozcas la gimnasia facial. Se trata de una serie de movimientos y ejercicios que tienen como último fin conseguir una piel más tersa. Gestos tan habituales en fotografías como sacar la lengua o poner morritos son ideales para trabajar los músculos de la cara. Con ellos el rostro puede adquirir un resplandor especial, pero no olvides que estos ejercicios no evitarán el envejecimiento de la piel o el retraso en la aparición de las arrugas o patas de gallo. Hay que tener en cuenta que estos ejercicios son movimientos relajantes que pueden ayudarnos a llevar mejor el día a día. Toma nota, te recomendamos algunos de ellos.

Ejercicios para la papadaLa papada quizá sea uno de los primeros síntomas del envejecimiento. Además de antiestética, puede resultar añadir algunos años encima. Sólo tienes que sentarte en una silla y apoyar verticalmente el brazo sobre la mesa. Sobre el puño coloca la barbilla y haz fuerza sobre él sintiendo la resistencia. Mantén esta presión durante 6 segundos y después relaja. Repite el ejercicio. No cierres la boca e intenta no hacer movimientos complementarios con los ojos o la nariz. Con respecto a los hombros, mantenlos relajados durante todo el tiempo.

La frente es una parte de la cara con la que gesticulamos muchas veces y por lo tanto sufre daños. Por eso también tiene sus propios ejercicios con los que fortalecerla. Uno de ellos consiste en colocar las palmas de las manos sobre ella haciendo que las puntas de los dedos se toquen justo en el centro de la frente. Haz presión hacia arriba y siente cómo las cejas y los párpados se tensan. A continuación para complementar el ejercicio tendrás que colocar las manos sobre las cejas de forma que queden entre los dedos. Tira hacia abajo y verás cómo en el entrecejo aparecen las típicas arrugas que salen cuando fruncimos el ceño.

Ejercicios para los labiosPara la boca también tenemos recomendaciones. Para empezar comienza colocando los dedos índices en ambas puntas de los labios, a continuación cierra la boca presionándolos y fuerza una sonrisa. Otro ejercicio consiste en presionar los labios y torcer la boca hacia un lado y otro como si estuvieran mirando de reojo. Mantén la boca ladeada durante 6 segundos para cada lado. Para terminar tienes que hacer lo mismo pero añadiendo un movimiento más. Mientras los tienes presionados, estirados y girándolos a ambos lados, además intenta abrir la boca en algún momento. Es otro ejercicio con el que sin duda notarás los resultados enseguida.

Ejercicios para las patas de galloUna de las mayores preocupaciones para las mujeres está en las patas de gallo. Para estas arrugas que aparecen en los laterales de los ojos también hay ejercicios. Sólo tienes que colocar los dedos en las sienes e intentar que lleguen hasta las orejas. Mantén la tensión durante 6 segundos. Mientras practicas esta actividad tienes que notar que sólo se tensa esa parte de la cara.

Consejos que si los practicas a menudo notarás que tu piel estará mucho más resplandeciente sin necesidad de acudir a cremas y tratamientos costosos.

La radiofrecuencia, una alternativa al bisturí

España es el primer país a nivel europeo en realizar operaciones estéticas y el cuarto a nivel mundial. Cada vez son más 1Z0-301 exams las personas que deciden pasar por quirófano para retocarse alguna parte de su cuerpo por capricho. De hecho, la mayoría se someten a operaciones para reducir la grasa corporal, reducir algunas arrugas o levantarse los pómulos.

Existen varias técnicas, como es la radiofrecuencia, que actúa como una alternativa terapéutica eficaz, segura y sencilla que se aplica a la celulitis y la flacidez facial y corporal, sin necesidad de pasar por un quirófano. Una técnica menos invasiva cuya tecnología es capaz de entregar a energía de la radiofrecuencia en la dermis profunda y en las capas posteriores mientras se protege la epidermis, luchando así contra la celulitis y la 1Z0-311 exams flacidez.

Radiofrecuencia, alternativa al bisturí

Esta técnica produce un calentamiento que afecta a la piel y al tejido graso subcutáneo y favorece así el metabolismo del tejido graso y el aspecto de su piel, firmeza del tejido, drenaje linfático y la migración de fibroblastos, lo que hace que se refuerce la estructura de colágeno, dando como resultado un rejuvenecimiento de la zona que tratemos.

Se trata de un proceso lento, según los casos, y lo que se pretende conseguir es la reestructuración del colágeno profundo. Con la formación de fibras nuevas que sustituyen a las más envejecidas, los tejidos se hacen más elásticos y de esta manera mejora el estado de la piel eliminando de ella las huellas del paso de tiempo.

Según explica la Clínica Dr. Arquero, “el procedimiento es sencillo. Previo a la sesión se toman fotos y se marca la zona con un rotulador quirúrgico. Posteriormente se aplica sobre la piel limpia un aceite y se aplica la energía introduciéndola por medio de un cabezal de tratamiento que se mueve constantemente sobre la piel. Una vez terminada la sesión se aplica gel de aloe vera en las zonas tratadas y el paciente puede incorporarse a su vida cotidiana inmediatamente, evitando el sol y los UVA los siguientes dos días”.

Se recomienda ingerir gran cantidad de agua tras la sesión, ya que ayudará al resultado final; y las sesiones necesarias dependerán del estado de cada persona y de su nivel de exigencia, pero lo normal sería entre 4 y 6 sesiones en facial, y entre 6 y 10 en tratamientos corporales.

Edemas, enrojecimiento o alguna pequeña mancha en zonas frágiles, son los efectos secundarios que se pueden llegar a padecer.