Hidrata tus labios con la llegada del frío

Uno de los principales problemas que ocasiona la entrada del otoño y del invierno, con las lluvias y la bajada de temperaturas, además de los resfriados, son las heridas y gritas en nuestros labios.

Esta zona de nuestro cuerpo es más sensible a los cambios metereológicos y suelen sufrir estos achaques que pueden tener una peor repercusión para las zonas que los rodean y el interior de nuestra boca, como la aparición de bacterias o llagas que dificulten la segregación de saliva y cause daños mayores.

Sí aún no hemos padecido este problema, estamos a tiempo de evitarlo siguiendo las recomendaciones que te damos.

Por ejemplo, cuando nos maquillamos pensamos que pintar nuestros labios les protegerán de cualquier daño externo, pero estamos equivocadas, si queremos que así sea debemos utilizar una base labial que tenga protección solar. Existen muchos cosméticos labiales que poseen una protección solar del 15 además de mostrar los colores más bonitos y mas a la última tu boca quedará protegida de los rayos del sol que en esta zona inciden más al carecer de melanina.

También debemos tener cuidado con nuestra pasta de dientes, en ocasiones pensamos que las grietas se deben al frío, pero puede ocurrir que nos causen reacción alérgica, por ello debemos dejar de utilizarla. Si no encontramos alguna que nos vaya bien, podemos utilizar bicarbonato para lavar los dientes, alternando su uso, ya que es un limpiador muy fuerte y puede dañarnos el esmalte si abusamos de él.

El cuidado de nuestra alimentación es esencial, ya que somos lo que comemos, en ocasiones las grietas en los labios pueden deberse a una carencia de vitamina B ó hierro, por eso la ingesta de alimentos que contengan estos nutrientes ayudarán a que no tengamos que sufrirlas.

Evitar fumar y comidas como la pimienta o la mostaza también será idóneo para no tener que sufrir este daño.

En el caso de que nuestros labios ya estén sufriendo las inclemencias del tiempo o de una mala alimentación podemos recurrir al oro líquido.

El aceite de oliva posee propiedades hidratantes que tienen una reacción espectacular en nuestro cuerpo, antes de acostarnos, podemos humedecer un algodón con aceite de oliva y aplicarlo sobre nuestros labios. Los resultados se reflejarán en pocos días.

Podemos fabricar una crema labial hidratante a base de cera de abejas y aceite de almendras. En un primer lugar debemos calentar la cera en un recipiente para posteriormente mezclarla con el aceite. Lo dejaremos enfriar y obtendremos una crema que podremos aplicar siempre que notemos los labios resecos.

Un remedio algo más enfarragoso es el de utilizar manteca de cerdo, durante tres veces al día aplicaremos la grasa de la manteca sobre nuestros labios. Rápidamente podremos observar como las grietas desaparecen y nuestros labios recuperan el aspecto saludable además de una sensación de mayor voluminosidad.

El mejor aliado del verano: El Agua

Qué mejor amigo que aquel que nos cuida, nos protege y nos ayuda a estar mejor por dentro y por fuera. El Agua, además de rodearnos por casi todo nuestro entorno, no nos supone un gran gasto para poder tenerlo siempre con nosotros. En comparación de las costosas cremas que nos prometen la plena hidratación y el rejuvenecimiento de nuestra piel, el consumo de este bien tan preciado resulta indispensable día a día.

Muchas de nosotras no creemos en sus propiedades y optamos más por invertir en cosméticos y tratamientos que auguran mejoras en nuestra piel, cabello… pero realmente no hace falta gastar mucho para obtener esos beneficios de forma más natural, rápida y efectiva.

A continuación os mostramos algunas de las ventajas que aporta el consumo de agua a nuestro cuerpo.

Las altas temperaturas que se dan en estas fechas son causantes de fuertes golpes de calor, que originan lipotimias, deshidrataciones… El consumo constante de agua evitará que nuestra temperatura corporal aumente y nuestras constantes se mantengan sin sufrir ningún mareo. No sólo por la hidratación es aconsejable beber, al menos un litro y medio de agua, además de favorecer a la eliminación de toxinas a través de la sudoración de nuestros poros, beber agua ayuda a reducir la celulitis.

Gracias a su efecto “desatascador” el agua, cada vez que se transporta por nuestro interior se encarga de limpiar todas nuestras tuberías y conducir al exterior todos aquellos elementos que se nos acumulan en las cartucheras o en el intestino.

Sí sois personas a las que les cuesta algo más ir al baño, beber agua es una acción muy útil para favorecer este paso. Si por la mañana, antes del desayuno, bebéis un vaso de agua templada, y posteriormente desayunáis, será como un laxante natural, ya que el agua tibia favorecerá el tránsito intestinal.

Sí comenzamos una dieta, podemos caer en la tentación o sentir que no estamos saciados, pues sí bebemos agua, la capacidad saciante que nos aporta puede ser una buena amiga para hacer que la dieta sea menos pesada.

Insípida, incolora, inolora…pero sí la combinamos con infusiones y té puede ser un refresco que nos ayude a adelgazar, por ejemplo, podemos prepararnos té verde, té rojo, cola de caballo… las metemos en la nevera o las servimos con hielos y podemos tomarla a lo largo del día sirviéndonos para hidratarnos y también para eliminar toxinas.

Beber agua ayuda a la tonificación de los músculos, el agua representa el 70% del peso de nuestras células, sí consumimos agua nuestras células fortalecen su estructura y eso repercute externamente en la tonificación de nuestra piel y la reducción de arrugas.

La media del consumo de agua esta entre los dos litros y el litro y medio, tampoco debemos propasar estas medidas porque en ocasiones podemos sufrir retención de líquidos, depende del tipo de persona, tamaño, estatura… por eso, un pequeño truco para conocer cuanta cantidad de agua debemos tomar es el de dividir nuestro peso entre 30 y de esta división obtendremos la cantidad de litros que debiéramos tomar a diario.