Causas de la pérdida de pelo

La pérdida de cabello no se debe, necesariamente, a una sola causa nunca. Y es que pueden darse diversos factores que acaben derivando en una pérdida del cabello más que considerable y se trata de un problema que afecta tanto a hombres como a mujeres.

Pues bien, entre las causas por las que puede caerse el pelo encontramos el estrés físico, una infección seria, un cambio hormonal, efectos adversos de un medicamento y por supuesto la causa por componente genético si lo que hablamos es de alopecia androgenética.

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Para saber la causa real que está produciendo la pérdida del cabello en una persona, tendrá que ir al médico y será este el que efectúe un diagnóstico en función de los medicamentos que pueda estar tomando, la nutrición que lleve y también el propio cuidado que tenga del pelo. En función de un posible diagnóstico u otro será necesario un análisis de sangre para confirmar la posible causa.

En el caso de que la pérdida de cabello tenga un componente genético no habrán demasiadas soluciones, más allá de realizarse con el tiempo un implante de cabello. No obstante, hay determinados medicamentos que sin lograr la eficacia total sí consiguen ralentizar la pérdida del pelo. Estos medicamentos son el minoxidil, que se suele tomar por vía cutánea mediante una loción, y la finasterida para uso oral.

Si la causa no es genética se recomienda tener en cuenta una serie de cuidados como lavar el cabello con frecuencia para evitar el exceso de sebo, alternar el tipo de champú que se usa, tomar biotina, un componente que encontramos tanto en el hígado como en el huevo, y por supuesto tomar hierro para no acabar con un problema de anemia que conllevará una caída del cabello.

No hay que obsesionarse pero sí ponerse manos a la obra, teniendo en cuenta que lo más habitual es perder entre 40 y 100 cabellos al día. Así que observa cuál puede ser tu caso y si crees que pierdes más pelo del que deberías has de ir a un médico para ver de dónde viene este proceso de pérdida del cabello. Y es que más allá de una posible tendencia genética, podrías tener anemia u otro tipo de problemas que afectan a nuestra salud en general, más allá del buen estado de nuestro cabello. Estudiar cada caso particular y poner el tratamiento adecuado es la clave para lograr atajar el problema de pérdida de pelo.

Por otro lado, no hay que olvidar que no siempre la caída de pelo es debida a un problema genético. Y es que este tipo de problemas también se pueden dar cuando la alimentación no es todo lo buena que debería. Por ello, es necesario tener en cuenta que si tenemos algún déficit de vitaminas o incluso anemia lo más probable es que se acabe cayendo el pelo. Hacerse controles mediante análisis de sangre cada cierto tiempo y, por supuesto, mantener una dieta equilibrada, ayudarán a que no se incurra en un déficit alimentario que pueda acabar revirtiendo gravedad.

Los mejores remedios naturales para cuidar el cabello

Durante el verano, una de las partes de nuestro cuerpo que más sufre el paso del sol y el agua del mar es el cabello.

Aunque utilicemos mascarillas o cubramos la cabeza con pañuelos siempre acabamos con puntas quemadas, menos brillo, pérdida de volumen…

Uno de los principales consejos que se dan al comienzo de las vacaciones es realizar un corte de pelo, sanear las puntas y evitar cualquier tinte son las medidas que se dan para evitar que el cabello se castigue mas en este periodo, pero no muchas de nosotros hacemos caso de las advertencias y continuamos haciendo lo que hacemos a lo largo del año.

Para evitar que nuestra melena no acabe mal os proponemos algunos consejos para cuidarla después de las vacaciones.

Limón y Miel, exprimiendo un limón y añadiendo cinco cucharadas de miel obtendremos una mezcla que deberemos añadir en nuestro cabello dando suaves masajes que activarán nuestra circulación, deberemos dejarlo durante una hora y posteriormente enjuagar el cabello y lavarlo como lo hacemos normalmente.

El Aguacate o Palta es otro producto que podemos utilizar para reparar el cabello dañado. El aporte de vitamina E así como los ácidos grasos que tiene hacen que a través de la pulpa que obtendremos exprimiéndolo, la apliquemos sobre el cabello durante media hora y luego enjuagaremos con agua fría para posteriormente lavarlo como de costumbre.

El uso de Aceite de Jojoba es otro tratamiento natural que más efectividad tiene sobre la reparación del cabello. Aplicándolo sobre el cuero cabelludo y el resto del pelo durante tres veces por semana ayudaran a la hidratación del pelo y a su fortalecimiento. Después de enjuagar el aceite deberemos esperar tres horas para lavar nuestro pelo como lo hacemos normalmente.

Mezclando una yema de huevo con una cucharada de miel y tres de aceite de oliva obtendremos una composición que aplicaremos en nuestro cabello y después de media hora podremos lavarlo como de costumbre.

El yogurt natural también es un hidratante para nuestro cabello. Si aplicamos dos yogures naturales sobre el cabello y cubrimos la cabeza con film transparente evitando que transpire y no entre el sol harán que nuestro cabello se fortalezca y nutra.

Una vez por semana podemos aplicar bicarbonato a la ración de shampoo que utilicemos para lavarnos la cabeza que tendrá efecto de limpieza profunda y renovadora y ayudará al fortalecimiento de nuestro cabello.

Para que estos remedios causen efecto deben realizarse de forma constante y además seguir otros como vigilar la alimentación, evitar el exceso de secadores y planchas así como los productos que contengan químicos como el amoniaco.

Utilizar un acondicionador después de cada lavado y siempre aplicándolo de la mitad del cabello a las puntas y acudir a la peluquería cada dos meses para sanear las puntas son también algunas medidas que ayudaran a mejorar la calidad de nuestro pelo.

Cuando apliquemos los tratamientos naturales deberemos cubrir nuestro cabello con una toalla que este templada ya que el calor ayudará a que el tratamiento actúe más rápidamente.